Saturday, December 8, 2012

24 - NI DOS, NI CUATRO, NI OCHO... ¡ARRIBA EL TOCOMOCHO!





No os olvidéis de ayudarnos a elegir el texto destacado de la semana (sí, esta vez se puede elegir más de una opción en la encuesta) ;-)

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Ivonne (1)

En contraposición a la expresión latina "nada en demasía"..exclamó sublevado y lleno de ira:-Oye NANGO, ya no resisto que seas un TOCOMOCHO, de esos engañadores, que confunden la GLEBA con el billete.
Harto de MESAR los poquillos pelos que me restan, para que tú, y tu fabulosa pastraña malentiendan realidad en artificio.
Cállate, veré si el INCUNABLE que gustas romper, se salvará, luego de tantas centurias arropado como traste de escritorio.
Epa! epa..


Pioneer123

Se va a quedar calvo tanto MESAR el tonto del ÑANGO ese. Solo a él se le ocurre dar el billete del TOCOMOCHO en un libro INCUNABLE precioso, decia ,él para disimular. Ahora en la GLEBA de su casa ,se lamenta al descubrir que el libro valía mucho más que lo que sacó por el billete.


Gabriel (El del Ferry)

ÑANGO de años de trabajar en la GLEBA pasaba sus días sol tras sol arando, sembrando cuidando y cosechando, cosechando siempre poco. Una tarde de verano apareció un extraño que con una oratoria muy convincente le vendió un billete premiado que él atesoró como un INCUNABLE.
Vendió todo y se fue para la ciudad a cobrar su fortuna y a disfrutar de su nueva vida, lejos quedaban los sacrificios del trabajo del campo.
Resultó un TOCOMOCHO.
Tranquilo, nada de MESAR sus cabellos o lamentarse, volvió al campo a vengar ruin que lo había engañado.

Así, inconclusa, llegó esta historia a mi y así se las relato, me gusta pensar que encontró al estafador y vengó la estafa, pero no lo sé.


Altafulla

Éramos gente sencilla, trabajábamos la GLEBA cuando errar en la previsión del tiempo no quería decir un fin de semana incómodo, sino un año de pasar hambre. El ÑANGO aquel apareció en su motocicleta roja y con la vieja cancamusa del TOCOMOCHO levantó el valioso INCUNABLE que guardaba el tío Isidro heredado de sus mayores. Los muchachos reían cuando él MESABA sus escasos pelos al descubrir la engañifa mientras los mayores comentaban que había sido víctima de su propia avaricia.


Crysolidan

Teorema del ocho

Nena, llevo mucho tiempo dándole vueltas al mocho...
Haciendo eses cual estúpido birlocho medio pocho...
Hoy quiero contarte mi secreto, mi teorema del ocho

Ya lo sabes, yo soy el ÑANGO de veintiocho
El calavera que baila la rumba del calimocho
El flaco de la estampita y el TOCOMOCHO,
Vendiendo INCUNABLES del siglo dieciocho

Soy un santo varón, un apátrida sin alas, un alforrocho
Un bruto, un jarocho morocho más lúcido que chocho
Un jodido siervo de la GLEBA que todo lo escamocho

Sí, niña, hoy por fin cumplo los veintiocho,
Y te dedico esta rima, mi teorema del ocho
MESANDO dubitante mi barba de gocho,
Pensando en tus dulces labios de bizcocho

Y sí, quizá el número que te encandila es el sesentaiocho
Mas... súmale uno y haz que mi verso no acabe en ocho...
¡Verás flaca como yo por ti toda la santa noche trasnocho!


Ivonne (2)

El incunable que hallé en la guarida del soldado, expone así sus recuerdos..Una tarde en la GLEBA paterna escribí unos poemas a mi madre. No llores, de esta tierra verás crecer el olivo y no habrá remolino, ni TOCOMOCHO que te arrebate de aquí. Si la bravía sequía torne seco y dorado los pastos, no quiero verte triste, ni MESAR tus rizos.
Este ÑANGO, querendón te augura conserves tu mirada fresca y serena ante el imprevisto.
Mi sol y las estrellas luminosas te guíen siempre.

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Saturday, December 1, 2012

23 - EL EPÓNIMO ANÓNIMO


No os olvidéis de ayudarnos a elegir los mejores textos de capítulos anteriores votando en la columna de la derecha ;-)

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Altafulla

UFANO me levanté desnudo a poner más leña en la vieja estufa de fundición. ¡EUREKA!... Acababa de inventarme su nombre, Flor de los Andes, EPÓNIMO del yacimiento del irisado LAPISLÁZULI que adornaba su cuello. Con su JUBÓN enredado a nuestros pies, susurrábamos entre las sábanas revueltas y la sentí abrazada a mí, cálida, pesada, pegajosa y húmeda, con su cabeza descansando sobre mi pecho, sintiendo su acompasada respiración y el olor atabacado de su lacio pelo. Y volvimos al amor.


Karina Rubi

En el intento inútil de encontrar tu identidad UFANA, me pierdo por los valles de tu sombra inerte, camino perdida sobre las melodías de tu transparente memoria, escucho tu nombre en un eco eterno que nace de mi voz y me refugio en el soberbio JUBÓN que logré arrebatarte esa noche plateada antes de tu EPÓNIMA partida, no me aparto de esa joya étnica de LAPISLÁZULI que me obsequiaste bajo una luna de papel y en medio de un laberinto desértico... ¡EUREKA!... te veo reflejado en el espejo de mi alma.


Gabriel (El del Ferry)

EUREKA exclamó el ingeniero Álvarez. UFANO se arregló el JUBÓN, ya se imaginaba retratado para ocupar su lugar en el recinto de la academia de ciencias; ensayo una pose con el semblante alto, como mirando al futuro.

Hasta el EPÓNIMO ideó, los alvaros personificarían la magnitud de la nueva energía que acababa de confirmar y harían inmortal su trabajo de años.

Nunca se entero de que hacia tiempo que la electricidad era conocida y utilizada, ni se percató de que las bombillas que alumbraban su taller hacían uso de su descubrimiento.

Se quedó unos minutos mirando fijo su anillo de LAPISLÁZULI hasta que vino el enfermero a buscarlo para la terapia de electroshock (macabro uso de su nunca reconocido hallazgo)


Ojo humano

Trabajé el primer mes por un soñado anillo de plata con LAPIZLAZULI, joya EPÓNIMA de los atacameños.

El segundo mes por un JUBÓN añil, combinación perfecta. Me sentía UFANA, gloriosa, llena de vida.
¡EUREKA!, le gritaba al mundo.
Feliz, plena.


Nena Kosta

Estaba locamente enamorado de Selena, la de los ojos LAPISLÁZULI, esos que hacían juego con su nombre... azul intenso, vetas de estrellas y luz de luna. Su amor era apasionado, romántico, lánguido, ¿cómo podía ser así?
Esa noche la sorprendería bajo su balcón, a la antigua, con su JUBÓN tunero y una guitarra. Caminaría UFANO, rememorando su imagen bella. Recorrería aquella calleja, a quien alguien otorgó el EPÓNIMO de un lejano país y gritaría ¡EUREKA! cuando ella, su amada, entre trémulas lágrimas emocionadas, dejara caer una rosa roja a sus pies.


Mela

Tras años halló la cueva, tras tanto escalar, tras tanto perder...
Le concederían el EPÓNIMO porque él la había encontrado.
Y encontró algo más... un cofre ajado, deslucido, descolorido, polvoriento. Un JUBÓN de algún siglo pasado y un LAPISLÁZULI le aguardaban en su interior.
Gritó fuerte ¡EUREKA! y muy UFANO salió de la oscura cueva.
Le deslumbró la luz, estaba en la cumbre de la montaña y, sólo entonces, se dio cuenta de que en la cumbre quema el sol.


Crysolidan

Llevo días buscando mi chispa...
Hurgando en mi cajón de artista...
UFANO siguiendo la pista...
Del ladrón de mi canción

Dando vueltas como una ruleta...
Sudando el JUBÓN y la camiseta...
Persiguiendo al difunto poeta...
Rezando una sentida oración

Y es que, niña, ante ti me confieso:
Estoy seco, vacío... ¡más que tieso!
Bien sabes que ni mesías ni profeta
Soy sin mi dulce inspiración

Y así paso los días fugaces, y las inmensas noches...

Así...

Soñando con tus labios carmesí,
Tus ojos LAPISLÁZULI.
Tu mirada perpetua
Tu sonrisa
Tu ángel
Tu ser
¡Tú!


¡Tú!...
¡EUREKA!,
Tú eres mi musa
La suprema intrusa
La indubitable certeza
Mi EPÓNIMO de belleza
Mi diva, mi diosa, mi redención

...¡La fuente de toda mi inspiración!


Carmen

EUREKA! he aquí un bello JUBÓN, que luce mi UFANO rey, el que ha olvidado LAPIZLÁSULI, en el grito EUREKA de su EPÓNIMO ajuar.

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